Las corrientes de resaca y el Surf

Las corrientes de resaca son corrientes de retorno hacia mar abierto que se generan por efecto del oleaje sobre la batimetría (el perfil del fondo). Existen diferentes tipos de corrientes de resaca pero en este artículo nos centraremos sobre todo en las más comunes, que son las que se originan en las playa con bancos de arena sumergidos que se forman y se mantienen por el efecto de transporte de la arena del fondo a causa del oleaje.

Para muchos bañistas poco conocedores del medio marino, las corrientes de resaca pueden resultar una pesadilla y acarrear incluso consecuencias fatales. Por tanto, analizaremos su mecanismo básico de funcionamiento y cómo convertirlas en nuestras mejores aliadas cuando remontamos hacia el pico.


Las corrientes de resaca, ¿qué son? Verdades y mitos

Las corrientes de resaca (Rip Currents o simplemente Rips, en inglés) se generan como un mecanismo de compensación para mantener el equilibrio entre el agua que es arrastrada en superficie hacia la orilla al romper las olas, y el agua que es evacuada hacia mar adentro.

El transporte de agua superficial lo realizan las espumas que vemos cuando rompen las olas y que much@s surfistas utilizan para aprender a coger sus primeras olas en la playa, mientras que el transporte del exceso de agua que se acumula en la orilla hacia mar adentro lo realizan las corrientes de resaca.

Este tipo de corrientes no tiene que ver con las que se generan por efecto de las mareas, aunque éstas últimas pueden intensificar las corrientes de resaca, por ejemplo cuando la marea está bajando y la corriente de marea se suma a la corriente de resaca.



Partes y dimensiones de una corriente de resaca

En la siguiente imagen, obtenida de Google Earth, que corresponde a una playa en la zona de las Landas (Francia), se muestra una típica corriente de resaca en una playa con bancos de arena. A ambos lados de la corriente de resaca (corriente principal) vemos rompientes sobre bancos de arena. Las espumas generadas en las rompientes arrastran agua hasta la orilla que escapa hacia los lados a través de corrientes de alimentación.

En las zonas en las que confluyen (se dice que “convergen”) dos corrientes de alimentación contrarias, salen hacia el mar sumadas formando una corriente de resaca (que como vemos es de retorno hacia mar abierto) que puede ser más o menos intensa dependiendo de diferentes factores que se analizan en el siguiente apartado. En la imagen también se muestra que en la zona de la corriente de resaca las olas rompen mucho menos.

Corriente de resaca
Vistas desde cierta altura como en este caso desde satélite, las corrientes de resaca suelen presentar una forma característica de “hongo”, con una zona donde la corriente se debilita que adquiere forma de cabeza de hongo (rip head). Esta imagen nos puede servir para ver que las corrientes tienen unas dimensiones finitas, en contra de la idea falsa de que las corrientes se extienden muchos kilómetros hasta mar abierto. Por lo general, las corrientes tienen unas dimensiones aproximadas a las que se indican en la siguiente imagen:

Corriente de resaca

Es decir, suelen tener una anchura típica de entre 20 y 40 metros y llegar hasta unas 2.5 veces la distancia a la rompiente. Por tanto, si consideramos una playa con una rompiente a unos 100 metros de la orilla, la corriente de resaca se puede extender, como máximo, hasta unos 250 metros de la orilla.


¿Cómo podemos detectar las corrientes de resaca?

Detectar las corrientes de resaca no siempre es fácil. Mientras que en algunos casos se observan muy claramente y se ajustan muy bien a los patrones teóricos, otras veces se deslizan de forma muy sutil, lo que dificulta su visualización. No obstante, podemos utilizar algunas técnicas útiles que se deducen de los conceptos anteriores.

Lo más habitual es intentar localizar las corrientes a pie de playa, en la misma orilla. Por ejemplo, en la foto que sigue se presenta un caso real de una corriente en la playa de Ajo, en Cantabria. La corriente fluye por el margen izquierdo de la playa y se distingue bastante bien porque en esta zona casi no rompen las olas.

La corriente de retorno va excavando un canal en el fondo que hace que la profundidad aumente y a las olas les cueste más romper o no rompan allí. Sin embargo, mirando más hacia la derecha, vemos olas rompiendo (rompientes o breakers) sobre bancos de arena con menor profundidad.

Por detrás de las rompientes tenemos el line-up o zona donde los surfistas esperan la llegada de las series. La bandera roja ha sido colocada por los vigilantes de esta playa para indicar la corriente, manteniendo así a los bañistas en la zona de las rompientes, a la derecha de la imagen.

Cómo funcionan las corrientes de resaca

Desde dónde podemos visualizar las corrientes

La zona donde fluye una corriente fuerte, muestra turbulencia en la superficie como resultado de la corriente avanzando en contra de las olas, que suele ser bien visible desde la orilla. Otra señal de la presencia de corrientes de resaca son las corrientes de alimentación (o “feeder currents”, en inglés) que fluyen paralelas a la orilla y suelen verse bien observando el desplazamiento de la espuma en la superficie o cualquier pequeño objeto flotante.

Otra forma de visualizar las corrientes es subir a un punto más o menos elevado y ver la playa “desde arriba”. En la siguiente imagen se muestra un ejemplo: hemos buscado una colina o duna suficientemente alta que nos permite ver mar adentro y además tener una visión más panorámica de la playa que nos permite identificar mejor las rompientes y las zonas “candidatas” a tener una corriente de resaca. Las zonas con corrientes suelen aparecer con color más oscuro y con pocas olas y espumas rompiendo.

Corrientes desde arriba
Es necesario un tiempo de observación para poder identificar bien las corrientes, no basta con subir a un punto elevado y echar un rápido vistazo. Al menos tenemos que dedicar 5 minutos para dar tiempo a que rompan algunas series que nos permitan visualizar las rompientes y las posibles corrientes entre ellas.


Las corrientes de resaca y el Surf

El funcionamiento de las corrientes en una determinada playa es uno de los primeros aspectos, si no el primero, que deberíamos conocer en detalle antes de entrar al agua a Surfear. Si es nuestro primer día en una nueva playa o spot de Surf, lo más recomendable es preguntar a surfistas locales experimentados, a monitores de escuelas de Surf o surfcamps de esta playa o a socorristas. Ellos, mejor que nadie, nos pueden informar de dónde y cómo funcionan las corrientes en este momento en esta playa.

Y recalcamos “en este momento” porque las corrientes son en general altamente dinámicas, muy variables a veces incluso en pocos días sobre todo en playas con fondos donde los bancos de arena son móviles. En contraposición, existen también corrientes que son más o menos fijas que surgen por efecto de un obstáculo, ya sea natural (un cabo, por ejemplo) o artificial (un espigón). Estas corrientes de resaca circulan paralelas al obstáculo y junto a él, como se ve en la siguiente imagen correspondiente al caso de espigones artificiales:

Corrientes de resaca
Como vemos en la imagen, en este caso en que las playas separadas con espigones tienen una orientación sur/sureste, una marejada del sur/suroeste generará una corriente junto a los espigones a la izquierda de la playa, que fluirá paralela a los espigones y bastante pegada a ellos.

Por el contrario, si la marejada viniera del sureste/este, la corriente circularía junto a los espigones a la derecha de la playa. En ambos casos una corriente de alimentación iría paralela a la orilla en un sentido u otro según la dirección de procedencia de la marejada.


En resumen…

Las corrientes de resaca pueden resultar muy útiles ya que nos facilitan el acceso al pico donde rompen las olas, con muy poco esfuerzo en la remada. Sin embargo, si no conocemos cómo funcionan, la situación puede llegar a ser desde incómoda hasta peligrosa, con consecuencias que pueden ser fatales.

Las corrientes de resaca se generan por la interacción entre el oleaje y la batimetría del spot. Incluso días con poco oleaje (menos de 1.5 metros) se pueden establecer corrientes fuertes si la playa tiene una configuración de barras de arena y canales que potencie el efecto de la corriente de resaca. Por tanto, ¡atentos a las corrientes antes de entrar al agua por primera vez en un spot!