Las olas gigantes obligan a suspender el Maui and Sons Arica Pro.

Por segunda vez en menos de un mes el WSL se ha visto obligado a dar fin a una competición sin declarar un ganador.

A diferencia de la abrupta final entre Mick Fanning y Julian Wilson en J-Bay, esta vez han sido las colosales masas de agua las que han puesto punto y final al Maui and Sons Arica Pro. Con olas de hasta más de 7 metros en El Gringo, tanto la organización como los propios surfers vieron poco seguro continuar con la competición. El premio se repartió entre los mejores.

A pesar de suspender la competición, algunos de los surfers no quisieron dejar de darse un baño.