Un gran Tiburón Blanco vuelve a coincidir con Mick Fanning en Jeffreys Bay

Tras el sonado ataque a Mick por un gran tiburón blanco en la final de Jeffreys hace dos años, ayer un enorme escualo de 4 metros hizo parar su manga contra Gabriel Medina en el mismo campeonato. Shark Area!

La historia de Mick Fanning con los tiburones blancos y la legendaria ola derecha de Jeffrys Bay es intensa. Hace dos años todos recordamos las impactantes escenas que el ataque o acercamiento de test que un gran blanco produjo al literalmente echarse sobre Mick. Era la final del campeonato en sudafrica puntuable para el tour mundial WSl y la reacción de Fanning al controlar su susto y encarar con la tabla al escualo dieron la vuelta al mundo.

Mick hizo un regreso a esa ola lleno de valor y trabajo para superar cualquier trauma, como os contamos en este reportaje. Ahora, dos años después, otro tiburón blanco merodea amenazador durante una manga de competicion de Mick en Jeffreys, esta vez contra Gabriel Medina. Antesdeayer ya hubo un primer incidente: Fue poco después de las 4 pm en África. Julian Wilson, Jordy Smith y Filipe Toledo surfeaban en el 2017 Corona Open J-Bay. Con poco más de diez minutos de manga consumidos alguien intentó el único aereo del día. Era un tiburón a unos100 metros del pico saltando dos veces fuera del agua. La manga fue suspendida al instante.

Ayer, de nuevo, esta vez con Mick, que ha abandonado el color amarillo en sus tablas por precaución a su posible reclamo de los escualos,  y Medina midiéndose en una manga man-on-man, un gran blanco de mas de 4 metros paseó tranquilo cerca de los competidores y fue perfectamente grabado desde el agua y el aire. Mick, aunque perdió el heat, acabó su manga a pesar de todo. Hay tiburones en Jeffreys, es un hecho. Ellos son los verdaderos locales, respetemos su zonas de pesca y apareamiento y evitaremos mas incidentes. Os dejamos con el resumen de la jornada de ayer con entrevistas e imágenes del incidente y del extraordinario surf de estos días en el campeonato. Suerte y Bravo, Mick!